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La cova de les meravelles

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Concierto para dulzaina y banda, ganadora del concurso Ciutat de Castelló en 2011. Estrenada por la banda municipal de Castellón bajo la dirección de Francisco Signes, y con Luís Martín y Alberto Celma como solistas. El título de la obra hace referencia a uno de los lugares donde se desarrolla la novela Tombatossals, del autor castellonense Josep Pascual Tirado.


La composición se construye a partir de un leitmotiv de dos compases, presentado al inicio de la obra, y de una melodía de ocho compases que se escucha por primera vez en el compás nº 18. Aunque se trata de una obra tonal, su carácter es esencialmente modal; concretamente, las melodías y secuencias armónicas pertenecen al modo dórico. La atmósfera resultante nos transporta a la época medieval, cuando el instrumento protagonista, la dulzaina, gozaba de especial relevancia.


La obra comienza con la presentación del leitmotiv en forma de fanfarria, interpretada por la sección de metales. A continuación, la madera responde dando paso al primer tema, en mi dórico, interpretado por la dulzaina. Seguidamente, el tema reaparece en toda la banda (tutti), con un nuevo contrapunto a cargo de las trompas. Posteriormente, la dulzaina introduce una nueva melodía a modo de variación del leitmotiv inicial, que nos conduce a un Allegro molto. Esta sección desarrolla tanto el leitmotiv como la primera melodía mediante distintas modulaciones y pasajes en canon, hasta desembocar en la reexposición de la segunda melodía. A continuación, aparece una cadencia para dulzaina y tabal, en reconocimiento a la importancia histórica de este dúo instrumental. La cadencia está construida como un canon rítmico, en el que el tabal reproduce el ritmo de la melodía interpretada por la dulzaina. La cadencia da paso a una sección fugato, en la que intervienen la dulzaina y los demás instrumentos de lengüeta doble de la banda: oboe, corno inglés y fagot. En la sección tutti se presenta un sujeto más elaborado, mientras que el contrapunto aparece simplificado. Al final de esta sección, el sujeto se expone por aumentación, acompañado por escalas dóricas en la sección de maderas. Entre los contrapuntos puede reconocerse el conocido motivo “Som de Castelló”, primero en la dulzaina y posteriormente en los clarinetes. Una nueva variación de la segunda melodía nos conduce a una marcha cristiana, en la que puede participar opcionalmente una colla de dolçainers i tabaleters. Finalmente, la obra concluye con una coda que retoma el leitmotiv inicial.