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Simfonia núm. 1 "Urban Light"

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Urban Light es una instalación artística situada a la entrada del Los Angeles County Museum of Art, en Los Ángeles (California, Estados Unidos), inaugurada en 2008. El ensamblaje está formado por doscientas dos antiguas farolas restauradas de la ciudad de los años 1920-1930 y firmada por el artista Chris Burden. El término sinfonía, entendido como concepto genérico (según las definiciones del Oxford Dictionary of Music, Cambridge Dictionary o Merriam-Webster), hace referencia a una obra sinfónica de alta complejidad y duración, dividida en grandes secciones, como en este caso, cuatro movimientos, siendo la primera obra de estas características compuesta por Vicent Ortiz Gimeno. Es un encargo del Ateneu Musical Schola Cantorum y su director, Rafa Grau, para participar en la Sección de Honor del 136º Certamen Internacional de Bandas “Ciutat de València”, el 21 de julio de 2024. La partitura ha sido reconocida con importantes ayudas y galardones, entre los que destacan la Ayuda a la Composición de Obras Sinfónicas del Institut Valencià de Cultura (IVC), la beca "Berklee Faculty Fellowship" de Berklee College of Music, una nominación a los Premios Jerry Goldsmith y el incentivo para el estreno de obras sinfónicas de la Fundación SGAE.


La mencionada instalación artística origina el punto de partida de la composición de la obra, con el paralelismo de la experiencia del autor en los cuatro años que residió en Los Ángeles. Sin ser una composición puramente programática, es una interpretación del compositor del espíritu de la ciudad, y una expresión musical inspirada por cuatro momentos de contemplación de Urban Light. Estos momentos del día dan nombre a los cuatro movimientos de la sinfonía: Daybreak, Equinox, Dusk y Skyglow, con una duración total de 25 minutos. La obra es un juego constante que alterna secciones en las que predomina la oscuridad y contrastan con otras que evocan luminosidad.


La obra inicia con Daybreak (Amanecer), la salida del sol en Los Ángeles, que se produce de una manera diferente a la que estamos acostumbrados en nuestra tierra, ya que lo hace por las montañas, en lugar de por el mar. Los primeros compases de la pieza muestran una energía frenética, dramatismo y vivacidad propias de una ciudad que nunca duerme, en el momento en que los primeros rayos de sol aparecen y las luces de Urban Light se apagan. Esta introducción sirve de presentación de los dos leitmotivs fundamentales de la pieza. El primero es un arpegio ascendente en el que predomina la quinta justa, un intervalo considerado consonante, estable, en equilibrio, y que muchos otros compositores han utilizado en el pasado como referencia a la luz. Su contraste, la sombra, es el segundo motivo: una línea descendente casi cromática, que reposa en un intervalo de quinta disminuida, con un carácter inestable, considerado por compositores y teóricos como peligroso en el contexto armónico, históricamente disonante, y definido como diabolus in musica.


Tras la presentación temática, comienzan los desarrollos, desde el registro más grave de la banda, con un largo crescendo en el que también se aumenta el espectro sonoro de la agrupación. Las polirritmias, el motivo de la sombra sobre la escala del segundo modo de transposición limitada de Olivier Messiaen, conducen a un punto de llegada luminoso que encuentra la inspiración en la salida del sol. A continuación, el tema de la sombra se desarrolla con dinamismo y se convierte en luz, basado en el tercer modo de Messiaen. Un tutti melódico y expresivo reexpone el motivo de la luz, que se extiende hasta llegar a una coda grandiosa para concluir el primer movimiento.


Equinox (Equinoccio), es el scherzo, trazado en una forma clásica A-B-A, con una breve introducción protagonizada por las trompas. Partiendo del paralelismo del mediodía, en el que el sol californiano cae en vertical y la luz y sus reflejos se disparan en todas direcciones, encontramos transformaciones de los temas de la obra en múltiples caracteres: oscuro, juguetón, mágico, dramático, y lleno de los contrastes propios de los momentos de máxima actividad. Está compuesto con continuidad rítmica, donde el pulso es equivalente a través de todas las secciones enlazadas con modulaciones métricas. Las partes A están basadas en el tema de la luz, mientras que la sección B es un desarrollo del tema de la sombra, esta vez sobre el segundo modo de Messiaen.


Dusk (Anochecer) es la puesta de sol, muy especial en Los Ángeles, ya que el sol se esconde por el mar, creando un momento lleno de colores, la mágica golden hour (hora dorada) y las primeras sombras propias de este momento del día. Es el tercer movimiento, lento y reflexivo, con un carácter muy oscuro, recuerdos de las cabezas de los motivos musicales de la obra y desarrollos temáticos a solo. Junto con texturas camerísticas y momentos de virtuosismo expresivo, la música nos conduce a un tutti apasionado. Este tema se disuelve sobre un ostinato de una sola nota, que también enlaza otras secciones del movimiento, para acabar en un pianissimo muy suave, que, sin romper la continuidad del discurso musical, da paso al cuarto movimiento.


El cuarto movimiento está inspirado en el reflejo luminoso que se aprecia sobre las ciudades desde una cierta distancia, el efecto skyglow (resplandor celeste), y la mirada hacia el horizonte en el que las luces se difuminan hacia el cielo. Con esta premisa inicia attacca el movimiento final, con una agresiva introducción a tutti llena de virtuosismo, ritmos irregulares e imprevisibilidad, creando una textura muy densa en la que se esconden los motivos musicales recurrentes. Se trata de una música frenética, un viaje en el que alejarse para coger perspectiva, con secciones en fugatto, y un punto culminante que cae de repente. A continuación encontramos una sección tranquila, serena y con tratamiento camerístico, para empezar un gran crescendo hasta la coda final, en la que escuchamos los dos temas superpuestos, y finalizar la obra con la máxima fuerza.